Potenciar la inmunidad con aspectos como el ayuno, las vitaminas, minerales y, cómo no, nuestras actitudes y emociones. Todo ello forma parte de nosotros porque somos un todo integrado: cuerpo, mente y emociones. Bienvenido/a a la segunda parte de la entrada La Inmunidad del Sentido Común (I).

  • HAZ AYUNOS: Antes de hacer ayunos largos y profundos, es mejor hacer pequeños ayunos o depuraciones de corta duración. Beneficios:
    • Hígado: eliminación de toxinas del hígado. Es importante porque este órgano se encarga de depurar la sangre y mejorar la salud general del individuo.
    • Intestinos: expulsión de toxinas y auto-reparación y descanso. Menos alimentos irritantes.
    • Páncreas: prevención y descanso. Disminución de los picos de glucosa.
    • Estómago: recuperación de la inflamación.
    • Sistema nervioso: revierte angustias o nerviosismo.
    • Mente: mejora la capacidad cognitiva, mente más lúcida.
    • Mejora de la inmunidad: dispones de más energía.
    • Sistema renal: al mejorar el bazo-páncreas (digestivo), los riñones recuperan posibles desequilibrios provocados por malas digestiones.
    • Capacidad cardíaca: la sangre se fluidifica y el corazón funciona con más eficacia. El tándem corazón-riñón se armoniza.
  • MANTÉN LA ALCALINIDAD: Los virus y bacterias proliferan en entornos ácidos. ¿Qué hacer para mantener un pH alcalino?
    • Tomar verduras (frescas o poco cocinadas) en nuestros menús diarios (40% aprox.).
    • Tomar caldos vegetales remineralizantes (sopa de miso, caldo de verduras dulces, etc). Usa siempre sal marina integral.
  • ACÉRCATE A LA NATURALEZA: Si vas una hora al bosque cada día, mejorarás en un 50% la respuesta de las células.
  • SÉ OPTIMISTA: Es fundamental tratar de estar alegre y de buen humor, en la medida de lo posible. Por eso, una de las peores cosas que podemos hacer es generar miedo.
  • ¿QUÉ VITAMINAS Y MINERALES SON IMPORTANTES PARA FORTALECER TU INMUNIDAD?:
    • VITAMINA A:
      • Protege y aumenta la resistencia de las mucosas frente a microorganismos invasores porque las mantiene húmedas y recubiertas de moco protector.
      • ¿En qué alimentos la encontramos? Hígado, verdura (zanahoria, espinacas, berros, canónigos, pimiento rojo, calabaza), boniato, fruta (mango[1], melón, caqui, níspero, papaya, albaricoque), queso curado, huevo, alga nori (2845 mcg. x 100g). 
    • VITAMINA E:
      • Antioxidante que protege de infecciones.
      • Es muy infrecuente tener carencias.
      • ¿En qué alimentos la encontramos? Aceites vegetales (AOVE y sobre todo aceite de germen de trigo), aguacate, frutos secos (almendras y avellanas), semillas (girasol), hojas verdes.
    • VITAMINA D:
      • Actúa como una hormona encargada de aumentar la absorción del calcio y fósforo en el intestino. Por un lado, aumenta la reabsorción de calcio en el riñón y, por otro, regula la fijación de calcio y fósforo en el hueso.
      • La mejor forma de asegurar un buen aporte de vitamina D es tomar el sol y tener contacto con la naturaleza. La vitamina D no es abundante en productos vegetales.
      • Es moduladora de la inmunidad (modula la reacción del sistema inmunitario para evitar que ésta sea exagerada o deficiente). Tiene actividad antiinflamatoria y anticancerígena.
      • La vitamina D de los alimentos (ergocalciferol o colecalciferol) o de la síntesis endógena debe ser metabolizada para transformarse en su forma activa. Para ello, el hígado y el riñón deben funcionar correctamente y no estar sobrecargados.
      • Las mejores fuentes alimentarias son de origen animal: pescado azul, huevo, mantequilla y algunas setas. Los suplementos de vitamina D recomendados suelen combinar Vitamina D con K2 (esta última ayuda a la fijación de calcio en los huesos).
    • VITAMINA C: Muy importante para la inmunidad porque:
      • Favorece la resistencia a las infecciones puesto que participa en la formación de anticuerpos, tiene un efecto descongestivo (parecido a los antihistamínicos) y estimula la síntesis de interferón.
      • Protege la función pulmonar.
      • Es imprescindible para fijar el hierro, que es un nutriente vital para el sistema inmunitario.
      • Su carencia da lugar al escorbuto. En fumadores, personas que ingieren alcohol, en caso de uso de píldoras anticonceptivas, o si padece enfermedades infecciosas y situaciones de estrés, se necesita más cantidad.
      • Fuentes alimentarias: verduras (perejil, coles, berros, brócoli, kale, pimiento) y frutas (acerola, grosella negra, kiwi, papaya, fresones, cítricos).
      • IMPORTANTE: Es la más inestable de todas las vitaminas frente a la luz, temperatura y oxígeno. A partir de los 20 minutos de cocción a 100ºC, se pierde aproximadamente un 50% de la vitamina C, pero la mayor parte de la pérdida es por disolución en el agua de cocción. De ahí la importancia de beber sopas.
    • ÁCIDO FÓLICO (Vit. B9) y VITAMINA B12.
      • No están directamente relacionadas con la inmunidad, pero su carencia produce anemia y debilidad.
      • Fuentes alimentarias: El ácido fólico lo encontramos en abundancia en las hojas verdes (brócoli, col, espárragos, rúcula, canónigos, perejil, etc), frutos secos (almendras, piñones), seta shiitake. En cuanto a la B12, las almejas son uno de los alimentos más ricos en B12. Suplementar en caso de ser vegano/a.
    • Hierro y Zinc:
      • Hierro: Tanto su exceso como su deficiencia perjudican la respuesta de nuestra inmunidad. Está más disponible en alimentos de origen animal (carne, pescado, almejas, mejillones), pero productos de la soja como el tofu o el tempeh son buenas fuentes, así como otras legumbres (lentejas).
      • Zinc: Su carencia no sólo causa un problema de inmunidad sino también muchos otros, dado que se necesita para producir ADN (la base de la vida, sin ir más lejos). Una ligera deficiencia de zinc produce inactividad en los linfocitos (éstos no disminuyen en cantidad, pero sí en actividad) y causa deficiencia en las células NK (natural killers).
        • Funciones: Cofactor de la metabolización de nutrientes energéticos, síntesis y degradación de ADN/ARN; colabora en el sistema inmunitario, el transporte de vitamina A, la cicatrización de tejidos, es esencial para crecimiento y reproducción sexual, y está implicado en el gusto y olfato.
        • Fuentes alimentarias: Ostras, germen de trigo, semillas de calabaza, sésamo. En general todas las semillas, así como mariscos y carnes.
RESUMIENDO…
  • Evita el azúcar blanco
  • Evita los alimentos industrializados
  • Evita la miel, el alcohol y reduce el consumo de frutas
  • Elimina o reduce los lácteos
  • Toma alimentos vivos
  • Toma más verduras
  • Desayuna bien
  • Incluye grasas de calidad
  • Come menos pero mastica más
  • Haz ayunos
  • Mantén la alcalinidad
  • ¡Acércate a la naturaleza!
  • Sé optimista

Y un último consejo: apaga la televisión. El miedo es el más poderoso depresor de la inmunidad. Las hormonas “del estrés” (cortisol, adrenalina, etc), son auténticas “armas de destrucción masiva”.

Recibe un abrazo grande y nos vemos en próximas ocasiones.

[1] Ten en cuenta la cualidad energética de los alimentos (yin/yang).