Si no tomo leche, ¿qué desayuno?
Esta es una pregunta constante que me hacéis en clases y talleres.
Y mi respuesta siempre es la misma: necesitamos carbohidratos complejos de lenta absorción, para obtener energía estable y evitar subidas y bajadas de “azúcar”.
Las cremas de cereales en grano, cocinadas a fuego lento, son una excelente opción. ¿Por qué?

  • Aportan fibra, lo que baja el índice glucémico.
  • Aportan almidón, larguísimas cadenas de glucosa que las enzimas tienen que “romper” lentamente, por lo que su absorción se ralentiza de nuevo.
  • “Integral” viene de “íntegro”, es decir, “entero” o “completo”. A diferencia de los granos refinados o “blancos”, que sólo nos “aportan” carbohidratos desnudos, los integrales incorporan todo lo necesario para su metabolización, enzimas, además de vitaminas (sobre todo del grupo B), proteínas y grasas. Y, además, la “energía vital”, es decir, la capacidad de germinar, de la que los granos refinados carecen por completo.
  • Además, en el caso del trigo sarraceno y el amaranto, hay que decir que ambos están completamente libres de gluten. De hecho, ni siquiera son cereales (aunque se utilizan como tales), sino que son semillas.
  • El trigo sarraceno es muy popular en Rusia, donde se conoce como “kasha” y se consume mucho durante los meses fríos. Es muy energético, alivia el cansancio, aporta calor interno, tonifica el intestino y fortalece la digestión.
  • El amaranto es de procedencia azteca, muy rico en vitamina C, fibra y proteínas. ¡Contiene el doble de calcio que la leche! Muy recomendado para deportistas, mujeres embarazadas, lactantes, bebés y niños en general.

Raciones 3-4 | Dificultad: Baja | Preparación: 5 min. | Cocción: 50-60 min. 

INGREDIENTES:

  • 3/4 taza de trigo sarraceno
  • 1/4 taza de amaranto
  • 1 ramita de canela
  • 1 rodaja de jengibre fresco
  • Peladura de limón (unos 5 – 10 cm.), cuidando que no contenga mucha parte blanca de la piel, ya que produce “amargor”.
  • 1 pizca de sal marina sin refinar
  • 5 tazas de agua mineral o filtrada

PREPARACIÓN

  1. Lava bien los cereales bajo el grifo y ponlos en una olla de fondo grueso junto con todos los demás ingredientes.
  2. Lleva a ebullición y después baja el fuego al mínimo.
  3. Cocina a fuego mínimo (si tienes gas, pon un difusor de calor) durante 50 o 60 minutos.
  4. Finalmente apaga el fuego, deja reposar 5 minutos y descarta el jengibre, la canela y el limón.
  5. Pasa por el pasapurés (no usar batidora).
  6. Sírvelo con unas semillas de girasol y calabaza tostadas, o un poquito de gomasio y cebollino cortado fino.

Notas: Si prefieres la versión dulce, puedes usar alguna “leche” vegetal o zumo de frutas (asegúrate que no sea “proveniente de concentrado” y que contenga la pulpa, y sin azúcares añadidos, etc). También puedes añadir una cucharadita de sirope de arroz. Esta opción dulce es buena sólo si se tiene suficiente fuerza digestiva. Si no, la versión “salada” es la mejor opción.

En esta receta, si necesitas más sabor salado, se puede añadir unas gotas de tamari en los últimos 5 minutos de cocción.

¡Que lo disfrutes!

Nos vemos pronto por aquí.