En esta entrada del blog te traigo una receta que no puede ser más tradicional. Se trata de unos chipirones en su tinta. Sin embargo, vamos a darle un toque diferente al no utilizar ingredientes de la cocina de toda la vida como por ejemplo las harinas blancas o solanáceas como el pimiento (aunque utilizaremos tomate seco). Si sigues este blog, ya sabrás que definimos los alimentos yin como aquellos que son más ricos en agua, más grandes (expandidos), de textura blanda, de crecimiento rápido, de clima tropical, de estación cálida, más ricos en potasio que en sodio, etc. Es decir, aunque vamos a utilizar tomates en esta receta, verás que son deshidratados. ¿Por qué? Bueno, todo lo deshidratado es más yang, tiene muy poco contenido en agua y sus nutrientes y minerales están más concentrados. ¡Vamos allá!

INGREDIENTES

  • AOVEPPF (Aceite de oliva vírgen extra de primera prensada en frío)
  • 8 chipirones
  • 1 cebolla
  • 2 ajos
  • 3 tomates secos (remojados 30 minutos)
  • 1 cs de mirin
  • Sal marina sin refinar
  • Tinta de calamar (disuelta en una taza de agua)
  • 1 cs de Kuzu (pueraria lobata)

PREPARACIÓN

  1. Primero tienes que limpiar bien los chipirones. Para ello toma el chipirón, estira de la parte interior hasta que salga todo (incluidas también partes duras), tira de la pluma y mete el dedo para extraer todo el contenido del interior. Quita la piel simplemente tirando de ella, quítale las aletas también. Una vez que hayas quitado bien toda la piel y limpiado el chipirón, dale la vuelta como si fuera un calcetín. Ahora límpialo también por la parte interna. Utiliza también los tentáculos (córtalos justo por debajo de los ojos, limpia toda la piel que puedas también y quita la pinza) y las aletas. Puedes utilizar los tentáculos y las aletas para rellenar los chipirones, aunque yo no lo he hecho. Resérva todo en un recipiente para después enjuagar.
  2. Una vez que tengas todos los chipirones limpios y bien lavados, añade suficiente aceite en una sartén ancha y profunda (las mejores son las de hierro fundido). Trocea el ajo finamente y corta la cebolla en dados pequeños. Pica el tomate o tritúralo con una batidora de mano y un poco de agua.
  3. Sofríe el ajo y la cebolla 5 minutos con una pizca de sal hasta que esté blanda y haya “sudado”.
  4. Añade el tomate seco picado y el mirin. Cocina durante unos 10 minutos con tapa a fuego bajo para que no se queme.
  5. Después añade la tinta disuelta en agua, lleva a ebullición y añade los chipirones.
  6. Deja cocinar 30 minutos a fuego bajo.
  7. Finalmente disuelve el kuzu en un poco de agua fría. Añádelo y mezcla bien. Cocina 5 minutos removiendo suavemente para evitar que se formen grumos. Cuando el kuzu se haya hecho transparente y se haya espesado ya estará listo.
  8. Apaga el fuego y deja reposar 1-2 minutos.
  9. Puedes separar los chipirones de la salsa y triturar esta última (aunque yo no lo hice)
  10. Sirve los chipirones sobre una cama de salsa.

¡Que los disfrutes!

Nos vemos en la próxima entrada de este blog.

Un abrazo.