EL VERANO TARDÍO – ELEMENTO TIERRA

Existe en la naturaleza una la ley universal que dicta que todo cambia. Lo podemos ver estos días en nuestro entorno. Aunque los árboles aún no visten sus colores otoñales, algo en el ambiente o en nosotros mismos nos habla de final de un ciclo. Es el final del verano, es el verano tardío. Hoy os quiero hablar de esta etapa y de cómo influye en nuestra energía, metabolismo, alimentación y emociones.

LOS DOJOS SEGÚN LA TRADICIÓN ORIENTAL

En Oriente existen una serie de etapas dentro del calendario de las cuatro estaciones. Se conocen con el nombre de dojos, su duración es de aproximadamente 18 días y se encuentran entre las estaciones. A pesar de considerarse períodos de transición, en Oriente se les consideran estaciones por derecho propio. Consideran que los más importantes son aquellos situados entre el verano y el otoño, y entre el invierno y la primavera. Esto tiene sentido porque es en estas épocas cuando más problemas de salud solemos tener. No en vano, es en estos períodos de transición cuando tradicionalmente se recomienda depuraciones y ayunos. Los dojos varían según sea el calendario de la zona geográfica. En todos los lugares existen indicios de pequeños cambios que anuncian de manera anticipada lo que vendrá en la siguiente estación. En mi infancia, de camino al colegio recuerdo que me fascinaba un pequeño almendro que florecía ya en enero.

De la misma manera podemos percibir ese cambio entre el verano y el otoño desde el punto de vista energético. Sentimos cómo la naturaleza empieza a recogerse y prepararse para la llegada del otoño. Los días se hacen cada vez más cortos y percibimos que algo nos avisa de una nueva etapa.

EL ELEMENTO TIERRA

Como hemos visto en la teoría de las cinco transformaciones tratada anteriormente, existe esta quinta estación (tierra) que se incluyó entre el verano y el otoño. Estaba representada en el centro, ya que se percibía que se regresaba al centro energético entre estaciones. Sólo más tarde se sacó del centro para representarla entre el elemento fuego y el elemento metal, para formar el ciclo de las cinco transformaciones.

Así, al final del verano podemos notar como la energía comienza a recogerse, después de su grado de máxima manifestación durante el verano.

ESTÓMAGO, BAZO, PÁNCREAS.

En esta época cobran importancia estos órganos que, energéticamente, están relacionados. Están influenciados por una energía de calma y de estabilidad y por la presencia en la dieta de hidratos de carbono de buena calidad. En esta etapa es esencial la función del tubo digestivo. Así, no debería sorprender que este elemento se denomine tierra y ocupe un papel central en la fabricación de nuestra sangre y, a la postre, nuestra salud.

Francisco Varatojo enseñaba el elemento tierra comparando el tubo digestivo con un árbol. Éste necesita hundir sus raíces en un buen subsuelo con un ecosistema equilibrado de donde extraer los nutrientes. De la misma manera, el tubo digestivo es el ecosistema que prepara los nutrientes para alimentar a nuestro organismo. Para ser fértil, un subsuelo debe tener un ecosistema fuerte, capaz de generar vida.

El elemento tierra se estimula por medio de colores amarillos, marrones y naranjas, así como el sabor dulce. Una vez más, los alimentos de temporada serán nuestros mejores aliados: zanahoria, calabaza, cebolla, col, etc.

Los problemas del sistema inmune se relacionan con problemas en el elemento tierra. El correcto funcionamiento del sistema inmune se muestra como resultado de la sana energía del estómago, bazo y páncreas. Estos tres órganos son vitales para la calidad de nuestra sangre. El bazo almacena la sangre y los minerales, para cuando el organismo los necesita.

¿CÓMO CREAR UN BIOMA SANO?

Masticando con gratitud y agradecimiento, dejando el cubierto entre bocado y bocado, hasta extraer todo el sabor dulce del alimento. La masticación favorece la introspección. Masticar es vital porque emula el arar la tierra. Hace que los nutrientes estén disponibles para ser absorbidos, especialmente los carbohidratos. La función del hígado (bilis) y los jugos pancreáticos descomponen los nutrientes, es decir, preparan la tierra adecuadamente. Este baño hace que el alimento esté disponible para el ecosistema digestivo.

EMOCIONES RELACIONADAS

Las terapias ancestrales conciben lo físico, mental y emocional como una unidad inseparable. Los desequilibrios de un aspecto se manifiestan también en los otros aspectos. Por eso es muy útil observar a los pacientes en consulta, ver qué síntomas psicológicos y emocionales presentan, y todo ello puede aportar información valiosa para un diagnóstico acertado.

EMOCIONES POSITIVAS: Cuando el elemento tierra y sus órganos relacionados (estómago, bazo, páncreas) están sanos, observamos personas a quienes se les da bien escuchar, tienen los pies en el suelo, tienen recursos, son trabajadoras, perseverantes, compasivas, cariñosas, seguras de sí mismas, humanitarias, etc.

EMOCIONES NEGATIVAS: Sin embargo, el desequilibrio de estos órganos se manifiesta en ansiedad, preocupación, necesidad de aceptación, indefensión, pensamientos rumiativos, falta de concentración, sensiblería, envidia.

Síntomas causados por exceso de alimentos yin: queja, autocomplacencia, depresión, duda, cinismo, victimismo, culpar a otros, dependencia emocional, autocompasión.

Síntomas causados por exceso de alimentos yang: crítica, sarcasmo, egocentrismo, arrogancia, ausencia de capacidad de escucha.

PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL ELEMENTO TIERRA

El cuerpo habla. Sólo tenemos que saber escuchar.

  • Diabetes
  • Obesidad
  • Problemas relacionados con la menstruación
  • Cistitis
  • Problemas posturales y gestuales: pesadez en caderas y muslos, debilidad muscular, bajones de energía, debilidad en las piernas, retención de líquidos y grasa.

PROBLEMAS ESPECÍFICOS RELACIONADOS CON EL BAZO

  • Inflamación, dolor o cualquier otra anormalidad en el área del bazo.
  • Inflamación linfática en el cuello, axilas o ingles.
  • Fatiga, debilidad, infecciones.
  • Queja, duda, escepticismo, celos.

PROBLEMAS ESPECÍFICOS RELACIONADOS CON EL PÁNCREAS

  • Hinchazón en la parte superior del abdomen
  • Hambre, debilidad, nerviosismo, sudoración, temblores, sensación de hormigueo, mareos, antojo de dulce (especialmente a media tarde).
  • Hipoglucemia: somnolencia después de comer, cambios de humor, dolor de cabeza, sensación de frío interno, antojo de azúcar.

La hipoglucemia merece una mención especial, porque puede existir varias causas no relacionadas con la dieta, pero que finalmente provocan que ésta se desajuste:

  • Trabajar muchas horas sin comer o descansar con mucho esfuerzo mental (por ejemplo delante del ordenador).
  • Falta de sueño.

Mucha gente macrobiótica es hipoglucémica. La causa macrobiótica de la hipoglucemia suele ser alimentos demasiado duros, secos, salados y horneados (galletas, galletas de arroz, crackers, gomasio, etc.)

PROBLEMAS ESPECÍFICOS RELACIONADOS CON EL ESTÓMAGO

  • Gastroenteritis
  • Úlceras estomacales
  • Hinchazón abdominal
  • Tez flácida

¿CÓMO EQUILIBRAR EL ELEMENTO TIERRA A TRAVÉS DE LA ALIMENTACIÓN?

Llegados a este punto, nos vamos a fijar en aquellos alimentos que más benefician y perjudican al elemento tierra y sus órganos relacionados. Si sigues este blog, te darás cuenta de que los alimentos que voy a mencionar son los de siempre, es decir, aquellos que no son equilibrados, en general, bien porque son secos, duros y salados en exceso (yang) o blandos, dulces y húmedos en exceso (yin).

ALIMENTOS QUE MÁS DESEQUILIBRAN EL ELEMENTO TIERRA

 YANG  YIN
 Exceso de sal  Azúcar blanco
 Huevos  Dulces
 Embutidos  Café
 Jamón  Té
 Quesos curados  Alcohol
 A la parrilla/horneados  Vinagre
 Fritos  Especias
 Pizzas  Aceites refinados
 Carnes  Mantequilla

ALIMENTOS QUE AYUDAN A EQUILIBRAR EL ELEMENTO TIERRA:

  • Granos integrales: mijo, arroz, quinoa, avena …
  • Legumbres: garbanzos, azukis.
  • Verduras: verduras redondas dulces (coliflor, col, cebolla, calabaza, etc.)
  • Fruta: estacional desde finales del verano, fruta cocida.
  • Algas: Arame, kombu, espagueti de mar.
  • Sabor: dulce (¡no azucarado!).

¿CÓMO COCINAR PARA EQUILIBRAR EL ESTÓMAGO, BAZO, PÁNCREAS?

Además de evitar aquellos alimentos más perjudiciales e incorporar aquellos que nos equilibran, debemos aprender los estilos de cocción adecuados. Por eso es muy importante practicar en la cocina, asistir a clases de cocina y ganar experiencia de primera mano.

La cocina del elemento tierra busca calmar, centrar y equilibrar tanto el plano físico, como el mental y emocional. Los carbohidratos (buena calidad/cantidad) son muy importantes para nutrir el estómago/bazo/páncreas. El tipo de cocción para el verano tardío o para una persona con desequilibrios en el elemento tierra estará basada en alimentos y energía que creen una energía descendente hacia abajo. Es una cocina que requiere más tiempo, en la que se usan verduras redondas, todo tipo de coles, calabazas, azukis, cebollas, zanahorias, y garbanzos. Evitar el exceso de alimentos crudos. Haremos estofados, nishime, cocción a presión salteados largos y escaldados. Necesita más tiempo y usaremos vegetales redondos dulces: coliflor (todo tipo), calabaza, azukis, cebolla, zanahoria, nabo, garbanzos.

Estilos de cocción:

  • Estilos de cocción largos,
  • El plato estrella es el nishime (calma, nutre, relaja y aporta dulzor sin causar estragos en la glucemia,
  • Cocción a presión.
  • Salteado largo.
  • Escaldado.
  • “Cocina de puchero”.

Michio Kushi introdujo un potente remedio que busca equilibrar, calmar y relajar el estómago, bazo, páncreas. Se trata del caldo de verduras dulces. Se utiliza de forma terapéutica para equilibrar los niveles de glucemia, los bajones de energía, diabetes, hipoglucemia, etc. No dejes de probarlo si te sientes identificado/a con los síntomas que has leído aquí.

También te invito a que pruebes las siguientes recetas. Todas ellas contienen ingredientes y estilos de cocción que obedecen a lo explicado más arriba. Si las cocinas (cosa que espero) ¡no dudes en contarme cómo te han ido!

Por último no debemos olvidar que lo emocional afecta a lo físico de la misma manera que lo físico afecta a lo emocional. ¿Qué sucede cuando nuestra dieta es correcta pero tenemos estilos de vida o emociones nocivas (estrés, ansiedad, culpabilidad, etc)? Vamos a entender no sólo la sal o los embutidos crean tensión y engrosamiento de los tejidos. El estrés produce un auténtico “chute” de hormonas  (p.ej. cortisol) que desestabilizan la glucemia, agotan los riñones y las suprarrenales y crean toda una cascada de desajustes metabólicos que el cuerpo deberá compensar “como pueda”.

¡Recibe un fuerte abrazo y nos vemos en la próxima entrada!