El verano y el elemento fuego

¿Vemos cómo la naturaleza, en su constante transformación, nos provee de los alimentos necesarios para equilibrarnos con cada estación del año? Si comemos según las “leyes naturales”, es decir, productos locales, ecológicos y de la estación, es lógico pensar que estaremos mucho más compenetrados con nuestro entorno. Ahora, si tomamos frutas tropicales, exceso de azúcares, helados y otros productos excesivamente expansivos, o contractivos (fritos, carnes, barbacoas, pizzas, ahumados, exceso de sal), estaremos dificultando ese equilibrio y nuestro cuerpo-mente se resentirá.

Según la Medicina Tradicional China, nos encontramos en la época del Verano, correspondiente al elemento FUEGO, que influye en el corazón y el intestino delgado. Más adelante hablaremos detenidamente sobre esta milenaria cosmología que describe los movimientos “energéticos” de la naturaleza a lo largo de sus diferentes ciclos. De momento quiero hablaros de qué deberíamos comer en VERANO para vibrar adecuadamente con nuestro entorno.

Es VERANO. ¿Qué vemos? ¿Qué sentimos? Sol, calor, luz, días largos, crecimiento, crecimiento profuso, colores brillantes, exuberancia, celebración… todo ello nos recuerda al FUEGO. No en vano en la Noche de San Juan se utiliza el fuego y no otro elemento (agua o tierra) para celebrar la eclosión de la vida y la noche más corta del año.

En muchas tradiciones se ha asociado el fuego con el Amor. Cuando nos gusta alguien o algo, aumenta el ritmo cardíaco. Este arquetipo tiene que ver con la armonía que sentimos al disfrutar de algo de manera intensa, y así mismo, con el poder del entusiasmo, la comunicación y modular el ritmo de la vida. Por todo ello el elemento fuego, como arquetipo, se relaciona con la pasión. ¡Pero ojo! La pasión puede ser utilizada para bien (comunicar, entusiasmar, compasión, empatía) o de forma negativa (ocurrencias, falsedades, apariencias, manipulación emocional).

Todos tenemos un corazón y la capacidad, en potencia, de echar mano de esa pasión y empatía que a menudo hace que brille la mirada cuando comunicamos algo apasionadamente.

Aquellas con una personalidad fuego equilibrada son en general personas a las que se les da muy bien “sentir el ritmo” de los demás, saben cómo llegar a su corazón, empatizar. Pero saben hacerlo desde la tranquilidad y estabilidad y el respeto por el ritmo natural. Es la capacidad de ser pacífico, consciente y estar “presente” en el aquí y ahora. Son entusiastas, buenos comunicadores y alegres.

Sin embargo, cuando una persona con “personalidad fuego” se encuentra desequilibrada (por sus malos hábitos alimenticios u otras razones) suele tener problemas de corazón, los brazos cuelgan como muertos, o por el contrario se hacen muchos aspavientos. Se pueden encontrar rasgos típicos de personalidad: mente agitada, hacer muchas cosas a la vez, verborrea, arrogancia…

¿Qué desequilibra el Corazón/Intestino delgado?

YANG: Favorecen el endurecimiento de las arterias, bloquean el funcionamiento del corazón y de la circulación.YIN: Estimulantes, perjudican al corazón y la circulación . También producen humedad, debilidad, acumulación de líquidos.
EmbutidosAzúcar
Carnes rojasMarihuana
Quesos curadosPicantes
Horno, barbacoa, fritos, plancha…Estimulantes
Exceso (o mala calidad) de salCafé
Huevos
JamónChocolate
BarbacoasAlcohol
CostilladasVinagres
Frutas y verduras tropicales

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¿Cómo podemos equilibrar el corazón/intestino delgado a través de la cocina?

La cocina para el elemento FUEGO potenciará una energía ligera y activa, refrescante y apertura.

  • Reduciremos tiempos de cocción
  • Usaremos menos aceite y evitaremos harinas y horneados.
  • Evitaremos los alimentos demasiado contractivos
  • Haremos más escaldados, macerados, vapor, salteados cortos, prensados rápidos y un poco de alimentos crudos.
  • Semillas tostadas (girasol, sésamo, calabaza). Frutos secos: nueces.
  • Los vegetales del verano son más jugosos y refrescantes, algo necesario para adaptarse al calor del momento. Las ensaladas y las verduras crudas, por el mismo motivo, no deben faltar en nuestro menú.

El sabor amargo lo proporcionan las verduras amargas (alcachofas, lechugas, endibias, escarolas, kale, coles de Bruselas, diente de león, achicoria, hojas de mostaza, okra, cebollino, acelga, hojas de nabo, grelos, hojas verdes grandes).

  • Algas: nori (benefician corazón y circulación), wakame, dulse, agar-agar.
  • Granos integrales: Maíz (y sémola), palomitas, quinoa, amaranto, sorgo. Seitán
  • Otras verduras y hortalizas: espárragos, pimientos rojos, tomate, remolacha
  • Legumbres: tofu, judías grandes, habas.
  • Condimentos: tamari, tekka.

 

Algunas recetas representativas:

¡Te invito a que pruebes estas sabrosas recetas!

 

¿Y a ti, se te ocurre algún personaje famoso que cumpla las características de una “energía fuego desequilibrada”? ¿Qué crees que debería comer para comportarse de una manera más racional? ¡No dejes de darnos tu opinión… y que disfrutes de las recetas!

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